
martes, 25 de agosto de 2009

miércoles, 19 de agosto de 2009
El próximo lunes 24 de agosto a las 17 hs, en el marco del Coloquio Derecho, Moral y Política, que dirijo en la UP, Mario Bravo 1050, expondrá como invitado nuestro buen amigo Víctor Abramovich. El tema de su exposición es: "De las violaciones masivas a los patrones estructurales. Nuevos enfoques y clásicas tensiones en el sistema interamericano de derechos humanos."
Víctor Abramovich es abogado por la Facultad de Derecho (UBA) y LLM por la American University de Washington, D.C. Es Relator de la Comisión Interamericana de derechos Humanos para Colombia, Cuba, Guatemala, Nicaragua y Relator Especial sobre derechos de las mujeres. Fue Director Ejecutivo del Centro de Estudios Legales y Sociales de Argentina, consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, asesor legal de la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires y consultor del Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Es profesor de derechos humanos en la UBA y de la Universidad Nacional de Lanús, y profesor visitante de American University y autor de gran cantidad de publicaciones, especialmente sobre derechos económicos, sociales y culturales. Además, es Secretario General de Igualitaria, el Centro de Estudios sobre Democracia y Constitucionalismo.
sábado, 8 de agosto de 2009
jueves, 6 de agosto de 2009
domingo, 26 de julio de 2009
Este libro trata la cuestión de los cambios de jurisprudencia penal respecto de los condenados. Es un estudio claro, novedoso y muy bien fundamentado, que se mueve en el terreno común entre el derecho penal y el constitucional. viernes, 3 de julio de 2009
| UN BLOODY MARY PARA HAMLET: EXTRAORDINARIO NICOLAS KOHEN Esta obra es una adaptación (Jorge Ferrera Barrios, Nicolás Kohen) De textos de Shakespeare. La actuación de Kohen es buenísima, incluyendo sus improvisaciones. Músicos: Alejandro Goldberg, Jorge Goldberg, Paula Goldberg Producción: Beatriz Kohen, Nicolás Kohen, Roberto Kohen Dirección: Jorge Ferrera Barrios |
| TEATRO LA COMEDIA Rodriguez Peña 1062 (mapa) Capital Federal - Buenos Aires - Argentina Teléfonos: 4815-5665 / 4812-4228 Web: http://www.lacomedia.com.ar Entrada: $ 35,00 - Jueves - 21:30 hs |
miércoles, 1 de julio de 2009

domingo, 28 de junio de 2009
sábado, 20 de junio de 2009
ROBERT POST, NUEVO DEAN DE YALE LAW
jueves, 14 de mayo de 2009
lunes, 11 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
miércoles, 22 de abril de 2009
1. Palabras preliminares
Ernesto Garzón Valdés
2.Reflexiones sobre el cuatrilema del consecuencialismo
Eduardo Rivera López
3.El constructivismo ético y el dilema de Eutifrón
José Juan Moreso
Gabriela L. Alonso
5. La Eternidad
Jaime Malamud Goti
6. Moralidad y normatividad ética en Aristóteles
Andrés Rosler.
FILOSOFIA POLITICA
7.El Igualitarismo de Carlos Nino
Marcelo Alegre
8.El constructivismo moral a propósito de Nino y Rawls
Eduardo Barbarosch
9. Pluralismo moral*
Silvina Alvarez
10.Tres malentendidos sobre la elección racional y el juicio moral
Guido Pincione
FILOSOFIA DEL DERECHO
11. ¿Es realmente superfluo el derecho? Justicia política e insularidad del razonamiento jurídico
Marisa Iglesias Vila
12.El derecho como un sistema de razones para la coacción
Gabriel Bouzat
DERECHO PENAL
13 ¿Castigo por resultados? El argumento de L. Katz
Marcelo Ferrante
14. Ensayo sobre tipo, tipicidad y pragmática
Juan José Avila
15. Aflicción Directa e Indirecta en el Concepto de PenaMateo *
Germán Bermejo
TEORIA CONSTITUCIONAL
16. Una disputa imaginaria sobre el control judicial de las leyes: El “constitucionalismo popular” frente a la teoría de Carlos Nino
Roberto Gargarella
17.La interpretación constitucional en Carlos Nino: una primera aproximación
Javier Ortiz Flores
18. Democracia y control de constitucionalidad: Una tensión aparente
Horacio Spector
19. Constitucionalismo, concepciones de democracia y diseño institucional: Sobre frenos, puentes y motores en la democracia deliberativa
Lucas Arrimada
TEORIA DE LA DEMOCRACIA Y DEL ESTADO
20. Democracia deliberativa en Nino y Habermas
Angel R. Oquendo
21.Un callejón sin salida. La paradoja de las precondiciones (de la democracia deliberativa) en Carlos S. Nino
José Luís Martí
22. Nino, la democracia y el utilitarismo
Martin D. Farrell
23.Igualdad y educación
Rodolfo Vázquez
24.Códigos éticos corporativos
Jorge F. Malem Seña
25.Igualadores y traductores. La ética del abogado en una democracia constitucional
Martin Böhmer
DERECHOS HUMANOS
26. Tres discusiones sobre derechos sociales
Christian Courtis
27. Los derechos humanos económicos, sociales y culturales
Mónica Pinto
28¿Cómo judicializar los derechos económicos y sociales en una democracia deliberativa?
Julio Montero
29.Reconciliación y reconstitución
Fernando Atria
miércoles, 8 de abril de 2009
martes, 31 de marzo de 2009
I just read the sad news.
I must say, I don't think I've ever been moved quite as I am now over the death of a politician, American or otherwise. In many ways, Alfonsin represented what a politician should be: guided by principle, intellectually curious and honest. Certainly, he made mistakes, and we may need another generation before he can be adequately judged. Did he handle the economy appropriately? Did he strike the right balance between amnesty and prosecution? Did he expend too much political capital attempting union/labor reform, at the expense of other issues?
But I think a Los Angeles Times editorial published just after his inauguration in 1983 put it best, when it said "if politics is the art of the possible, Argentina has just expanded what can be accomplished." He was a politician that not only Argentina should be proud of, but the entire world, and it is a sad, sad day.
The Argentines who hosted us during the linkages program were fortunate enough to arrange an interview for us with Alfonsin at his home in Barrio Norte. I will never forget that Alfonsin devoted a large portion of that meeting to discussing John Rawls with us. It was a stark contrast to our own leader at the time, who once said that his favorite philosopher and source of inspiration was Jesus.
Un abrazo,
-Sam"
martes, 3 de marzo de 2009
Ayer leí un artículo de mi amigo Lucas Grosman en La Nación.
Lucas propone un test para distinguir las formas de protesta tolerables de las que no deberían ser permitidas, basado en un análisis de las formas de la protesta en cuestión, con prescindencia de cuán simpático/antipático nos parezca el fondo del reclamo.
El planteo, con toda su prolijidad académica, no me convence. El problema principal es que, si no me equivoco, este planteo no deja lugar alguno para la desobediencia civil. Mi pregunta para Lucas es, entonces,
"Si el planteo es compatible con admitir acciones de desobediencia civil (como lo hacen todas las teorías corrientes de la democracia) ¿cómo se acomoda esa permisión con un enfoque centrado exclusivamente en las formas?"
Una regulación de la protesta que se concentra en las formas significa, simplemente, que algunas formas de protestar están permitidas y otras prohibidas más allá del contenido de la protesta. Ahora bien, ¿es posible que alguien quiera realizar actos de desobediencia civil que de hecho contraríen las formas establecidas? Por supuesto, no solo es posible, es inevitable. La esencia misma de la desobediencia civil, según se la entiende habitualmente, es violar la ley, aunque de manera pacífica. De allí que pretender regular la protesta de forma tal que la desobediencia civil no esté prohibida es contradictorio o autofrustrante: el desobediente civil pretende, precisamente, hacer algo prohibido; esa es su protesta.
Siguiendo esta línea de pensamientos, se podría dar una situación bastante curiosa. Imaginate que la persona encargada de regular la protesta social cree que la desobediencia civil no debe ser prohibida: esto obligaría al desobediente civil a tratar de anticiparse constantemente al regulador para realizar actos prohibidos, pero el regulador, impasible, sistemáticamente se los permitiría. Se trataría de una carrera hacia la ilegalidad sin final predecible.
Réplica mía
Mi pregunta no era acerca de los deseos eventuales de alguien a protestar a través de la desobediencia civil ("¿es posible que alguien quiera realizar actos de desobediencia civil que de hecho contraríen las formas establecidas?") si no cómo debería reaccionar el estado, desde tu perspectiva. Afirmás que "pretender regular la protesta de forma tal que la desobediencia civil no esté prohibida es contradictorio o autofrustrante: el desobediente civil pretende, precisamente, hacer algo prohibido; esa es su protesta." No estoy seguro, tal vez en ciertos casos, los desobedientes quieren desafiar a la autoridad porque creen que ésta está actuando fuera de la ley. Cuando Rosa Parks, por ejemplo, se negó a ceder su asiento en el colectivo desafiando la segregación racial, su abogado podría haber alegado que ella no estaba violando la ley, ya que las normas segregacionistas eran inconstitucionales. Pero aun suponiendo que tenés razón al respecto, es decir que Rosa Parks quería violar el derecho, ¿no creés que un juez debería distinguir esa violación del derecho de otras? Suponete que junto al caso de Rosa Parks el juez enfrente el caso de otra persona que se niega a ceder su asiento, por ejemplo a una persona embarazada, y que ambas conductas (negarse a cederle el asiento a un blanco, negarse a cederle el asiento a una mujer embarazada) tengan la misma pena. ¿No debería el juez distinguir al momento de resolver entre las dos conductas, las que, formalmente, son idénticas? Gracias de nuevo, Marcelo
Segunda Respuesta de Lucas
Marcelo:
Bueno, cuando yo señalaba que el desobediente civil procura incumplir alguna ley para producir un efecto simbólico, lo hacía precisamente pensando en que eso debía ser relevante para analizar qué actitud debería adoptar el Estado al respecto (por aquello de que sería autofrustrante autorizar la particular forma de protesta que el desobediente eligió cuando lo que quiere es violar la ley.)
Vos planteás que el desobediente quiere desafiar a una autoridad que según el desobediente está actuando en contra de sus propias leyes. Pero esta parece ser la regla, no la excepción (es decir, no sería algo peculiar de la desobediencia civil): te diría que en todos los casos de piquetes el piquetero cree que le asiste no solo la razón sino también el derecho. En algunos de estos casos, el piquetero tiene razón y en otros no. Lo que yo propongo, justamente, es dejar de lado eso. Es decir, concentrarnos en la forma que eligió para reclamar y no en la sustancia del reclamo. Ahora bien, ¿qué pasa si en un caso concreto el reclamo es justo –efectivamente la ley lo asiste— pero la forma elegida es contraria a las normas generales previstas para la protesta? Todo reclamo justo debe ser atendido, pero también debe ser planteado de la forma correcta. Claro que esto presupone que exista tal forma, es decir, que haya procedimientos accesibles y efectivos; y ese es el segundo punto de mi artículo: no solo debemos preocuparnos porque las formas se cumplan, sino también por que las formas, por así decirlo, merezcan ser cumplidas, es decir, sean efectivas para canalizar un reclamo. Una sociedad no funciona si no se cumplen ciertas formas de manera general, pero no se puede exigir el cumplimiento de formas inútiles o injustas.
En el caso que planteás, la norma que Parks incumple –una norma que exige que un negro le ceda el asiento a un blanco-- es en sí injusta (de hecho, inconstitucional). Parks no está incumpliendo el derecho. Está incumpliendo una norma que cualquier juez razonable debería considerar inaplicable. No cederle el asiento a una embarazada, al menos en Argentina, sí implica incumplir una norma, por lo que no creo que los dos casos sean asimilables. Incumplir una norma no es, en este caso, la forma que Parks elige para reclamar, sino la sustancia en sí. No es lo mismo cortar una ruta para reclamar que no me cobren una tarifa ilegal por la luz que no pagar la factura.
Pero en realidad la referencia al juez nos obliga a reflexionar sobre otra cuestión, que creo que se acerca bastante a tu preocupación. La regulación de las formas debe ser general e imparcial, pero no por eso impermeable a las excepciones. La pregunta es quién está en condiciones para establecer tales excepciones y en qué marco. ¿El policía que está en la esquina? ¿El intendente? No, ciertamente no. Debe haber una regla general, clara, que funcione bien para la mayoría de los casos (tanto para piquetes justos como injustos) y que sea relativamente fácil de aplicar por quien está en la calle y debe aplicarla. Debe ser un juez quien, luego, decida si corresponde hacer una excepción porque, justamente, se trata de un caso excepcional. Por ejemplo, si cabe aplicar una sanción o no, si hay atenuantes o justificaciones para atender, etc. Me imagino que algunos casos que a vos te preocupan deberían entrar por ahí, y eso, insisto, no es incompatible con el respeto general de las formas que la vida en sociedad requiere.
Abrazo,
Lucas
Gracias Lucas.
Un abrazo,
Marcelo
Mis buenos amigos Robert Post y Reva Siegel me regalaron este libro durante su visita a Buenos Aires. Es una novela ambientada en los años de la dictadura, y narra la historia de una familia destruida por la desaparición de su hijo.Por lo que sé, el autor, Nathan Englander nunca estuvo en Argentina, pero su research es más que aceptable (al protagonista le gustan los helados de Freddo, lo secuestran a la salida de un recital de Spinetta, etc).
El relato sabe mantener la tensión hasta el final, que es muy ocurrente.
lunes, 2 de marzo de 2009
Este es el mejor libro que leí en años. El libro explica en profundidad por qué la web es un fenómeno revolucionario. No ahorra detalles técnicos, pero está escrito de manera muy accesible. El punto central es que la nueva economía de la información centrada en la tecnología favorece modos de relación sociales, altruistas, por sobre modos de producción propietaristas. Benkler incluso muestra cómo este nuevo modo de producción es, a veces, más eficiente que el modelo capitalista tradicional. Además el libro desarrolla en profundidad el potencial de la Web para posibilitar democracias más deliberativas y contribuir a mitigar problemas globales como la pobreza y la desigualdad.Lawrence Lessig, para muchos (y para mí antes de leer La Riqueza de las Redes) el No. 1 en la materia, afirma que Benkler, con este libro, "se ha ubicado como el intelectual líder de la era de la información." Flor de piropo.
Conocí a Yochai en NYU, cuando dirigía el programa doctoral de la Escuela de Derecho. Además de ser un genio, es una persona generosa y simpática, con quien fue un placer trabajar y discutir. Estrella indiscutida, de allí saltó a Yale, y de ahí a Harvard. Lessig también acaba de mudarse a Harvard, así que esperamos grandes cosas de este dúo.
Este libro es La Teoría de la Justicia de la nueva economía de la información. Y puede bajarse gratis de internet, además...
Estupendo libro de Esteban Schmidt, gran valor. Prosa impar, se lee de un tirón. Es divertido leer a alguien con quien se comparten orígenes barriales, militancia, malos tragos, broncas, etc. Hace mil años que no lo veo a Esteban. Ahora me acuerdo una vez que fuimos con amigos comunes a ver a Serrat. Era una fecha patria y antes del show sonó el himno. Todos de pie, menos... Esteban. Yo, que no tengo problemas en cantar el himno en público (hasta diría que me gusta) me quedé sentado también, en solidaridad con Esteban, que no paraba de putear, "Fachos de mierda, la puta que los parió...". Fueron los tres minutos más largos de mi vida.Lamentable comentario sobre el libro en P12
Es irritante el recurso (neo-Jauretchismo hiper berreta) a descalificar a alguien por ser de clase media o haber nacido en Caballito...
martes, 21 de octubre de 2008
Ronald Dworkin
John McCain's election would be a disaster for our Constitution. Conservatives have worked for decades to capture the Supreme Court with an unbreakable majority that would, in every case, reliably serve their cultural, religious, and economic orthodoxies. That goal has so far escaped them. Though Republican presidents have appointed seven of the nine justices now serving, only four of them—John Roberts, Antonin Scalia, Clarence Thomas, and Samuel Alito—are dependably rigid conservatives. Four other justices—two other Republican appointees, John Paul Stevens and David Souter, and the Democratic appointees Ruth Bader Ginsburg and Stephen Breyer—have voted consistently in favor of more liberal interpretations of the Consti-tution. The ninth justice—Anthony Kennedy—holds the crucial "swing" vote that has decided cases of capital importance, sometimes with the conservatives and sometimes with the liberals.
In recent decades another justice, Sandra Day O'Connor, was also a "swing" justice. (She resigned in 2005 and Bush replaced her with Alito.) Our constitutional law would be very different if O'Connor and Kennedy had been conservative ideologues of the kind McCain has promised to appoint. They joined liberals, for example, in refusing to overrule Roe v. Wade and end constitutional protection for abortion rights, in preventing capital punishment of children under eighteen, and in protecting homosexuals against laws making sex between them a crime. O'Connor joined liberals to provide a 5–4 majority that saved race-sensitive admissions programs in state professional schools, a crucial decision that, had it gone the other way, would have ended what has proved an indispensable strategy for reducing racial imbalance in the professions.
When O'Connor resigned, Kennedy's vote became even more crucial. He joined conservatives in some dangerous 5–4 decisions: approving a law banning so-called "partial birth" abortions, striking down sensible and nondiscriminatory plans to reduce racial isolation in public schools, and declaring that the Constitution's Second Amendment gives private citizens a constitutional right to own handguns. Still, the opinions in these cases were all somewhat guarded because the conservatives needed his vote and had to make qualifications to secure it. In other recent cases he voted with the liberals to restrict capital punishment and—in probably his most important vote—to deny Bush's appalling claim that any foreigner he designated an unlawful enemy of America could be held indefinitely without any form of judicial review.
If McCain wins, however, Kennedy's vote would probably be irrelevant and his influence negligible because Mc-Cain's first appointment would probably create an unstoppable rock-solid conservative majority for a generation or more. (Stevens is eighty-eight, Souter sixty-nine, and Ginsburg, Kennedy, and Breyer in their seventies.) We cannot predict all the important constitutional issues that might arise in that long period. But it seems likely that a solid ultra-conservative majority would finally wipe away all constitutional protection for abortion, which Scalia and Thomas have repeatedly vowed to do. Such a majority would also allow a significantly greater role for religion in public schools and public displays and occasions; effectively end any form of affirmative action in employment or education; cut back on protections for accused criminals; and again broaden the scope of capital punishment.
Most frightening of all, it would likely embrace the Bush administration's most extravagant claims of presidential power: the so-called unitary executive doctrine Garry Wills describes below, which allows the president dictatorial powers over all executive functions, including the power to wage war, spy on citizens, and detain and torture prisoners, ignoring any congressional constraint.
bama's promise is as great as McCain's threat. His race and background would refute the charges of American racial arrogance that have helped recruit many angry terrorists. His remarkable and apparently near-unanimous appeal abroad—an appeal the insular Republicans scorn—would immediately help redeem our soiled international reputation. He has a striking, deep intelligence, and a gift for combining clarity and strong feeling in his writing and speeches; and he uses these qualities to expose and explain complexity rather than bury it under slogans. It is said that he lacks experience. On the contrary, he alone among prominent politicians has the experience that counts most in a threatening and densely interdependent world: the crucial experience of empathy. He has lived, and been poor, in both domestic and foreign worlds that few national politicians can even imagine.
We desperately need, most of all, a renaissance of international law and order. The Bush administration has nearly destroyed international law; it has debased our moral as well as our fiscal currency. America cannot face the growing terrorist threat effec- tively, or the equally menacing ter- rors of climate degradation, unless the world creates new institutions and doctrines of international law with genuine power and authority. That is an extremely difficult goal, but not impossible since the other great powers now have the same incentives we have to bring law back to the international realm.
The project cannot even begin, however, without a radical change in the mind-set of Americans, who should understand that we are no longer law-givers dictating to the world but partners who must accept compromise and risk as others do. Otherwise we will be pushed to history's back benches. As the first debate made plain, McCain embodies the national illusion of self-sufficient go-it-alone power. We need a president who has the intelligence, clarity, and passion to dispel that illusion. Obama's eloquence is among his most important qualifications, though Republicans mock him for it, because he can provide the mind-changing inspiration that democracies most need in times of crisis—what Lincoln gave us at Cooper Union and Gettysburg, and Roosevelt gave us in ending economic and then isolationist paralysis.
These reasons why Obama should be president make the stakes in this election even greater. Our economy is near catastrophic and worsening, unemployment and foreclosures are increasing, our foreign and military policies are disastrous, the Republican president is ridiculed and despised, the Republican candidate flails and lies. Even a mediocre Democratic candidate should win easily. If a remarkably distinguished candidate like Obama loses, this can be for only one reason. We Americans can do something great in November. Or we can do something absolutely terrible and then live with the shame of our stupid, self-destructive racial prejudice for yet another generation.
martes, 29 de julio de 2008
Thomas Nagel y Michael Sandel conversan sobre John Rawls
http://realserver.bu.edu:8080/ramgen/w/b/wbur/connection/audio/2002/12/con_1206b.rm
martes, 22 de julio de 2008
(A propósito, caso interesante el de Bombita Rodríguez, el humor muy por delante de la reflexión seria, y pegando entre ceja y ceja...)
http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=7508
domingo, 4 de mayo de 2008
Salimos con Lewis Kornhauser de Mario Bravo 1050 a las 21.15 hasta el garage de M. Bravo al 1300. Ahí se escuchaba como un lejano caceroleo, compatible con un gol de River. Salimos por M. Bravo y doblamos en Soler a la derecha, rumbo a Peña a una cuadra de Pueyrredón. Doblé a la izquierda en la primera después de Jean Jaurés y el caceroleo seguía sonando, pero no se veía gente CON cacerolas. Mas cuando cruzamos Santa Fe ya se veía gente en las esquinas con cacerolas. Gol de River seguro, me dije. Pero no había gente con cornetas, de modo que sonaba más a protesta que a festejo. En Peña a una cuadra antes de Pueyrredón ya había 20 o 30 personas en la esquina. Y después debo haber prendido la radio.
Debo revelar que lo que me llevó a dejar este testimonio es que hace veinte minutos sentí un grito de gol colectivo y pensé que era gol de River. Acabo de chequear que en verdad fue gol de Boca…
jueves, 21 de febrero de 2008
http://www.percaltango.com.ar/index.html
jueves, 1 de noviembre de 2007
En estos días se cumplieron 10 años de su muerte. Gran filósofo del derecho, eximio abogado, ejemplar Presidente de la Corte Suprema de la democracia. Esta es una foto tomada en el Centro de Estudios Institucionales (circa 1989). De izq. a derecha, un servidor, Roberto Gargarella, Genaro Carrió, Carlos Balbín, Susana Rada, Carlos Santiago Nino, Javier Sarán, Carlos Rosenkrantz, Roberto de Michele.
domingo, 23 de septiembre de 2007
1. Un diseñador español...
http://www.sidi.es/accesible/disenadores/index.php?id_disenyador=245
2. Un líder de proyecto de Delsat Group...
http://marcelo-alegre.econozco.com/
3. Un jugador de fútbol del equipo misionero Zinguería La Obra...
http://ar.geocities.com/solofutsalposadas/notab.htm
4. Un jugador de fútbol mendocino...
http://www.losandes.com.ar/2001/0106/nota8537_1.htm
5. Un jugador de fútbol de Santa Fe...
http://www.ancaloo.com.ar/nota.asp?idnota=172
6. Un barman...
http://www.unomendoza.com.ar/2007/03/14/nota141341.html
7. Un desafortunado motociclista...
http://www.colonbuenosaires.com.ar/semanariocolondoce/cgi-bin/hoy/archivo/00001171.html
8. Un padre de una víctima de Cromañón, muy enojado con el gobierno de la Ciudad.
http://foros.clarin.com/topic.asp?topic_id=791
9. Un jurista uruguayo...
http://www.consultornet.com.uy/ver.asp?noti=2004072103
10. Un colectivero correntino...
http://www.corrientesnoticias.com.ar/interior.php?nid=27301
11. Alguien que mató a su sobrino accidentalmente...
http://www.clarin.com/diario/2005/01/24/um/m-909842.htm
martes, 21 de agosto de 2007
(Para fans de El Padrino)
http://www.joblo.com/forums/printthread.php?s=c5104aa799d48f5e2e2b71367a0468ee&threadid=111100&perpage=40&pagenumber=2:
"Anyone else catch all the Godfather references?-Danny's line to Bank: "What I want, what's most important to me . . . " is a line used by Michael to Sollozo in The Godfather. Michael was played by Pacino as you all know. This one I caught right away.-Reuben says when he wakes up: "I hear cars coming and going, I hear Linus crying. I think you should tell me what everyone seems to know." Vito Corleone says something similar to that to Tom after Sonny dies. I recognized the "I think you should tell me what everyone seems to know," line but it took a while to place it.-I didn't realize this before but the Malloy brothers are named Turk and Virgil. Sollozo's name is Virgil "The Turk" Sollozo.-Then of course there's the Pacino and Garcia reunion; they were in The Godfather Part III. And to a lesser extent, Scott Caan is James Caan's son and Jimmy played Sonny in the first two Godfather movies."


