domingo, 4 de mayo de 2008

Descripción de los hechos posteriores al 11 de marzo en la ciudad de Buenos Aires.
Salimos con Lewis Kornhauser de Mario Bravo 1050 a las 21.15 hasta el garage de M. Bravo al 1300. Ahí se escuchaba como un lejano caceroleo, compatible con un gol de River. Salimos por M. Bravo y doblamos en Soler a la derecha, rumbo a Peña a una cuadra de Pueyrredón. Doblé a la izquierda en la primera después de Jean Jaurés y el caceroleo seguía sonando, pero no se veía gente CON cacerolas. Mas cuando cruzamos Santa Fe ya se veía gente en las esquinas con cacerolas. Gol de River seguro, me dije. Pero no había gente con cornetas, de modo que sonaba más a protesta que a festejo. En Peña a una cuadra antes de Pueyrredón ya había 20 o 30 personas en la esquina. Y después debo haber prendido la radio.
Debo revelar que lo que me llevó a dejar este testimonio es que hace veinte minutos sentí un grito de gol colectivo y pensé que era gol de River. Acabo de chequear que en verdad fue gol de Boca…

1 comentario:

Rex dijo...

Marcelo:

No se olvide, respondiendo a su comment al posting de nuestro viejo conocido RG, que la mayoria de los golpes en Argentina fueron civico-militares, la poblacion civil acompaño. Mi impresion es que un sistema parlamentario como el que propone RG tampoco amortiguaria las crisis. Asi como los golpes militares no son una salida a las crisis, tampoco lo es el regimen parlamentario. lamentablemente no tengo la solucion. Creo yo esta en la clase politica y la "accountability" si la corrupcion se perpetua como estamos viendo, estas crisis se volveran ciclicas.